miércoles, 24 de abril de 2013

Nano II

A un mes del desalojo, los espacios quedan, la Sala Alberdi es una idea.

Hay poetas y poetas. Hay compromisos y casamientos, reformas y revoluciones. Hay quién está comprometido con la literatura, o con la belleza o con las formas de la métrica. Pero solo con ellas. Hay también otros que conociendo la necesidad de profundizar en el nada fácil oficio de la palabra, comprometen su vida, tratando de sumar a las luchas del pueblo una palabra caliente, que se necesita, que sirve, que sea revolucionaria. Ante el terror, ante el fascismo, la escalada represiva, el infundio a combatientes, la mentira, el hambre, la mortalidad infantil, la desocupación y demás pequeñeces a que nos tienen acostumbrados, se hace necesario tomar definitiva conciencia de que: o todo para cambiar la sociedad, o todo para nada. Roberto Santoro.

También hay que saber ser flor mientras vuelan guadañazos. 

sábado, 6 de abril de 2013

Tito

Tito se levanta a las 6, se sube al Sarmiento de Moreno a Once, fríos los dedos de sus pies y mas aún en los rumbos de su historia. Solo de vagón en vagón, corre como el sol de estación en estación; una estampita será un testigo fiel de promesas de más, y todas las noches le pide a Dios como su mamá le enseñó desde el alma, pero no tomó la comunión porque si lo hacía ese día no comía.
Hoy hay sonrisas en el tren por que la selección le ganó a los ingleses, besarás la estampita que te de y de la emoción tus monedas caerán. Si alguna vez quisiste estar en su lugar, solo de intentarlo corriendo volverías a tu guarida, si el hambre te duele serás el avestruz de tu rutina

jueves, 4 de abril de 2013

Carlos Fuentealba

Carlitos bajó de los andamios y fue un gran profesor. Era aquel profesor que enseñaba en la UOCRA sobre dignidad, honestidad y solidaridad, y hoy les enseñaba a los alumnos cómo pelear para ganarse el pan, cómo no pelearse entre compañeros. Y también enseñó cómo luchar. Vaya si enseñó cómo luchar, que murió luchando el compañero.
                                                                                                                            Alcides Christiansen