jueves, 27 de junio de 2013

Cadáver exquisito

Pensó en la mañana, en el sol golpeando suavemente su cara para despertarlo y traerlo otra vez, como siempre a la realidad asquerosa, realidad vivida y realidad forzada. Hoy no quiero realidad, quiero dormir una siesta. Siesta que no dormiría esa tarde porque no llegaría a su casa, y le pareció extraño, romper su rutina solo por una cosa banal, era terrible. Muy terrible como cuando cierro los ojos y todas las luces desaparecen. Después los abro y recién ahí me acuerdo: tengo que tomar un poco de ese aire que me anda faltando tan poco para que el futuro nos termine el presente, pero tanto para que podamos entenderlo que realmente logra desconcertarnos. Como cuando esta soleado y ¡PUMP! se llena todo, todo el cielo, todas las calles, toda la visión, todo bien llenito de niebla y el sol chau chau adiós. Luego de decir esa palabra tan llena de significado y sensaciones, salió de mi escenario, de la visión de mis ojos para nunca más quiero olvidarme de ese día que me enseñaste como recorrer toda la ciudad pasando por todas las calles de otoño, cubiertas de vidas arrebatadas de tan bellos colores.

martes, 18 de junio de 2013

R (introspección)

Plaza Constitución, sábado 1 de junio 2013, 05.10 am

Estoy. Me estoy sintiendo loca, de nuevo, aunque sé que no lo estoy. Me gusta pensar que esta vez es distinto, que cambió mi locura, que la apunté para otro lado. Por lo menos no estoy triste con esto, todavía. Estoy re-descubriendo mi capacidad para obsesionarme por completo con algunas cosas y también mi incapacidad para detenerme antes de que todo explote. Tengo muchas ganas de gritar por la calle y estar completamente sola. Pero no quiero estar sola siempre, me da miedo.  Estamos preocupadas, parece que las cosas se nos están yendo de las manos otra vez. No sabemos si es la época del año o si son problemas psicológicos no resueltos que detonan justo cuando estamos por hacer todo bien. Las dos sabemos muy bien lo que queremos, a veces no nos ponemos de acuerdo, ella quiere tirarse a mirar el cielo y yo creo que estaría mejor averiguar bien por qué es de ese color. En el fondo somos iguales. En muchas cosas coincidimos, las dos queremos ser las mejores, en todo. Por eso estamos preocupadas, porque estamos derrapando de a poquito. A ella le gusta mucho que le presten atención y yo quiero prestarle atención a las cosas. 
                                                                                                           Esto es de naza.

martes, 4 de junio de 2013

R

Que te confiese que no me aguanto ni dos segundos más sin vomitarte la cara