Tito se levanta a las 6, se sube al Sarmiento de Moreno a Once, fríos los dedos de sus pies y mas aún en los rumbos de su historia. Solo de vagón en vagón, corre como el sol de estación en estación; una estampita será un testigo fiel de promesas de más, y todas las noches le pide a Dios como su mamá le enseñó desde el alma, pero no tomó la comunión porque si lo hacía ese día no comía.
Hoy hay sonrisas en el tren por que la selección le ganó a los ingleses, besarás la estampita que te de y de la emoción tus monedas caerán. Si alguna vez quisiste estar en su lugar, solo de intentarlo corriendo volverías a tu guarida, si el hambre te duele serás el avestruz de tu rutina
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