miércoles, 14 de agosto de 2013

jueves, 25 de julio de 2013

Salir con un Vegano.

Un día pusiste una bomba de humo en ese lugar y desapareciste. Pero me dijiste que te hable.
En realidad a veces siento que me odias un poquito te da verguenza, lo odias y es re gracioso. Viste, yo ahí estuve mal, re mal. nuestros mambos hay que bailarlos solos.
O cuando llegabas y nos preguntabas algo re difícil  que vos obvio sabias. A veces me olvido de lo inteligente que sos. En realidad en ese momento creo que yo te odiaba un poquito.
Igual estoy segura, de seguridad, de que no pasa nada. Dejame darte una bandeja, unas medias, un boleto de tren. En algún momento lo vas a necesitar.
Ese gestito, como caricia con el puño cerrado pero con el pulgar, es muy el 2008-2009 no?

miércoles, 24 de julio de 2013

Espiritu

Y estoy muy enojada. Y estoy triste. Y me siento bastante idiota. No estoy bien por que no estoy funcionando, no soy necesaria, ni productiva, ni suficiente. Estoy enojada por que me da impotencia no generar nada, no soy la base de ningún sistema, ni del propio. Siempre digo algo y elijo ser recursiva de mi misma, de la peor forma, repetitiva. Mantengo hace mucho tiempo los mismos ideales pelotudos que solo me vuelven aparentemente un poco mas acorde.
Esto no esta bien. pero es mio.

jueves, 27 de junio de 2013

Cadáver exquisito

Pensó en la mañana, en el sol golpeando suavemente su cara para despertarlo y traerlo otra vez, como siempre a la realidad asquerosa, realidad vivida y realidad forzada. Hoy no quiero realidad, quiero dormir una siesta. Siesta que no dormiría esa tarde porque no llegaría a su casa, y le pareció extraño, romper su rutina solo por una cosa banal, era terrible. Muy terrible como cuando cierro los ojos y todas las luces desaparecen. Después los abro y recién ahí me acuerdo: tengo que tomar un poco de ese aire que me anda faltando tan poco para que el futuro nos termine el presente, pero tanto para que podamos entenderlo que realmente logra desconcertarnos. Como cuando esta soleado y ¡PUMP! se llena todo, todo el cielo, todas las calles, toda la visión, todo bien llenito de niebla y el sol chau chau adiós. Luego de decir esa palabra tan llena de significado y sensaciones, salió de mi escenario, de la visión de mis ojos para nunca más quiero olvidarme de ese día que me enseñaste como recorrer toda la ciudad pasando por todas las calles de otoño, cubiertas de vidas arrebatadas de tan bellos colores.

martes, 18 de junio de 2013

R (introspección)

Plaza Constitución, sábado 1 de junio 2013, 05.10 am

Estoy. Me estoy sintiendo loca, de nuevo, aunque sé que no lo estoy. Me gusta pensar que esta vez es distinto, que cambió mi locura, que la apunté para otro lado. Por lo menos no estoy triste con esto, todavía. Estoy re-descubriendo mi capacidad para obsesionarme por completo con algunas cosas y también mi incapacidad para detenerme antes de que todo explote. Tengo muchas ganas de gritar por la calle y estar completamente sola. Pero no quiero estar sola siempre, me da miedo.  Estamos preocupadas, parece que las cosas se nos están yendo de las manos otra vez. No sabemos si es la época del año o si son problemas psicológicos no resueltos que detonan justo cuando estamos por hacer todo bien. Las dos sabemos muy bien lo que queremos, a veces no nos ponemos de acuerdo, ella quiere tirarse a mirar el cielo y yo creo que estaría mejor averiguar bien por qué es de ese color. En el fondo somos iguales. En muchas cosas coincidimos, las dos queremos ser las mejores, en todo. Por eso estamos preocupadas, porque estamos derrapando de a poquito. A ella le gusta mucho que le presten atención y yo quiero prestarle atención a las cosas. 
                                                                                                           Esto es de naza.

martes, 4 de junio de 2013

R

Que te confiese que no me aguanto ni dos segundos más sin vomitarte la cara

jueves, 30 de mayo de 2013

N.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones la moral de turno, me receto tiempo, abstinencia, soledad.
 ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras de amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
 Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama (tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar", "se hizo de noche"... entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde" y tú sabías que decía "te quiero")
 Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
                                                                                                                           Jaime Sabines